Málaga-Madrid-Granada I

Sánchez/Lacasta: Concepción y diseño de la tienda online del Museo Carmen Thyssen Málaga.

A finales del verano de 2014 recibimos la llamada del Director Gerente convocándonos a una reunión con el equipo de informática y de servicios web. Llevaban tiempo valorando la necesidad de actualizar la página web del Museo y habían considerado la posibilidad de lanzar al mismo tiempo una tienda online.

Equipo Sánchez-Lacasta: Sonia Sánchez y Paco Lacasta

Nos pareció una propuesta lógica que, bien desarrollada, nos permitiría garantizar la competitividad de nuestro servicio, aumentando nuestra visibilidad y convirtiéndonos en un canal complementario dentro de la web del Museo.

Desde la inauguración del Museo Carmen Thyssen Málaga, la Tienda ha tenido la posibilidad de desarrollarse más allá de su papel como un servicio más dentro del engranaje de una institución cultural. Nuestra situación física, a pie de calle, nos permite contar con un número importante de clientes ajenos a la actividad museística y nuestras acciones y propuestas en escaparates se han convertido en una vía de interacción con la ciudad, trascendiendo la actividad comercial. Queríamos que todo esto quedara reflejado en la imagen de la versión web de la tienda, así que era necesario que el proyecto se desarrollara en paralelo, aunque independientemente al de la web del Museo.

Uno de los primeros retos con los que nos encontramos era que ninguno de los integrantes del equipo del Museo tenía experiencia en la puesta en marcha de un comercio online. Sí como usuarios habituales, pero dentro de nuestros intereses personales. Así que comenzamos a visitar todas las páginas web posibles, desde tiendas online de museos, tiendas de decoración, de ropa, librerías virtuales o páginas de venta de comida para mascotas. Todo lo que alguien nos decía que estaba bien o que había roto el mercado, nacional e internacional.

Creamos un pequeño Frankestein a partir de los elementos que nos gustaban de cada una de las diferentes páginas visitadas. Sin demasiado sentido. Necesitábamos a alguien que fuera capaza de poner en orden nuestras ideas, dotarlas de coherencia y hacerlas compatibles con la imagen corporativa del Museo y de la interface que se estaba desarrollando para la nueva web.

En este punto, la entrada en el equipo de trabajo de los responsables del desarrollo de la imagen corporativa del Museo, el estudio de diseño Sánchez/Lacasta, nos parecía la decisión más natural, aunque no era lo habitual en el desarrollo de proyectos online.

Estamos convencidos de que el mayor acierto durante los procesos de concepción y producción ha sido la elección/selección de nuestros colaboradores. Por esto hemos querido que se escuche su voz, y que sean ellos, los integrantes de los equipos de diseño y producción, los que cuenten cómo afrontaron este proyecto.

En la primavera de 2015 Sonia Sánchez y Paco Lacasta aceparon el encargo de crear una imagen distintiva para la tienda online, a partir de la que desarrollar todo el diseño de la página y que se integrara con el logotipo del Museo.

Paco se puso al frente del proyecto como Director Creativo y ésta es su experiencia:

Varios han sido los protagonistas y compañeros de viaje de este proyecto. El Museo, –su energía, su pasión, su visión clara de futuro– y Trevenque, –su afán por superar cualquier reto técnico, su máximo conocimiento del medio, su capacidad de investigación–. Pero, por encima de todos nosotros, ha habido un protagonista que, sin ser todavía consciente de que lo iba a ser en el futuro, nos ha acompañado desde el primer día: el usuario.

Desde fuera, puede parecer que un proyecto de diseño y desarrollo centra sus esfuerzos en el lucimiento formal y técnico de las soluciones que se proponen. Sin embargo, el buen diseño coloca a las personas en el centro de sus reflexiones, acompañándoles en su experiencia de uso y buscando que ésta sea lo más satisfactoria posible.

Creo que este aspecto ha sido uno de los más interesantes a la hora de compartir el proyecto con nuestros compañeros “reales” de viaje.

De la mano del equipo del Museo, hemos intentado dotar al sitio –tanto en los escaparates de producto como en el proceso de compra– de una personalidad gráfica lo más singular posible, centrándonos sobre todo en un uso limitado de recursos gráficos y buscando siempre limpieza, claridad, síntesis y legibilidad. Un sitio reconocible y atractivo, un espacio en el que el usuario pueda sentirse cómodo, y que de una manera intuitiva, pueda “pasear” por todas sus apartados.

Los diseñadores somos una pieza más de un engranaje cada día más complejo. Gracias  a todo el equipo del Museo que ha intervenido en el proyecto, así como a toda la familia de Trevenque, hemos sentido que las complejidades se convertían en oportunidades, en retos, en soluciones, y que la zona de intereses comunes de todos nosotros era amplísima.

Esperamos que nuestro futuro y conocido compañero de viaje, el usuario, pueda disfrutar y encontrar aquella pieza, aquel libro, aquel juguete, aquel regalo. Entonces podremos afirmar que hemos hecho entre todos un buen proyecto. Durante nuestro viaje, esa ha sido nuestra sensación y máxima motivación.

 

 

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